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ciencia calidad2 min de lectura

Cuerpo fructífero vs micelio: por qué no todos los hongos son iguales

Hongo creciendo sobre un tronco cubierto de musgo
Foto: Annie Spratt en Unsplash.

Cuerpo fructífero vs micelio: por qué no todos los hongos son iguales

Esta es la nota que ojalá alguien te hubiera mostrado antes de comprar tu primer frasco de hongos. Porque dos productos pueden decir "Reishi" en la etiqueta y ser cosas bien distintas. Te explicamos la diferencia que hace toda la diferencia.

Primero, un poco de biología fácil

Un hongo tiene dos partes. El micelio es como las raíces: una red de filamentos que crece bajo tierra o dentro de la madera. El cuerpo fructífero es lo que vos reconocés como "el hongo": la parte que sale, la que tiene el sombrero, la que verías si caminás por el bosque.

El cuerpo fructífero es donde el hongo concentra la mayor parte de sus compuestos activos. Es el fruto. Lo bueno está ahí.

Dónde está la trampa

Producir cuerpo fructífero lleva tiempo y cuesta más. Producir micelio es más rápido y barato, y por eso muchos productos del mercado usan micelio cultivado en grano.

¿Qué problema tiene? Que ese micelio se cultiva sobre granos (arroz, avena), y al final no se separa bien el hongo del grano. Terminás con un polvo que es, en buena parte, almidón del cereal con algo de micelio. El perfil de compuestos activos es mucho más pobre, y a veces lo que estás pagando es básicamente relleno.

No es que el micelio sea veneno. Es que, si buscás los beneficios reales del hongo, el cuerpo fructífero te da bastante más por tu plata.

Cómo darte cuenta al comprar

No hace falta ser micólogo. Mirá estas señales:

  • Que diga "cuerpo fructífero" (fruiting body) en la etiqueta. Si no lo aclara, desconfiá.
  • Cuidado con "mycelium on grain" o "biomasa de micelio". Suele ser la versión barata.
  • Buscá el dato de beta-glucanos. Las marcas serias miden y publican cuánto tienen. Ojo: que diga "polisacáridos" no es lo mismo, porque ahí pueden estar contando el almidón del grano. El número que importa es el de beta-glucanos.
  • Desconfiá de lo sospechosamente barato. El cuerpo fructífero de verdad tiene un costo. Si el precio es demasiado bueno, algo se recortó.

Por qué te lo contamos

Porque en Che Fungi no nos paga nadie por mirar para otro lado. La industria de los hongos creció rápido y hay de todo. Saber esta diferencia te ahorra plata y frustración, y te deja elegir con criterio en vez de por la etiqueta más linda.

Cuando entiendas esto, el resto se ordena. Si querés ver cómo se aplica a un caso concreto, el Reishi es un buen ejemplo donde la calidad cambia muchísimo el resultado.


La información de esta nota es educativa y no reemplaza el consejo médico. Los hongos funcionales son suplementos dietarios. Si tomás medicación, estás embarazada, en período de lactancia o tenés alguna condición de salud, consultá con tu médico antes de empezar a suplementarte.


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